sábado, 28 de enero de 2017

Comer y beber como Manuel Vicent

Libro - Comer y beber a mi manera de Manuel Vicent
«Uno de los ejercicios más temerarios que puede realizarse en esta vida consiste en entrar en un restaurante donde no conoces al dueño, ni al cocinero, ni al maître, ni a ningún camarero, a un restaurante que tampoco te ha recomendado un amigo de confianza y sentado a la mesa pedir cualquier plato y que te lo sirvan cubierto con una salsa y sin encomendarte a Dios ni al diablo, lo hagas pasar por la garganta hasta depositarlo en la intimidad de ti mismo. De esa clase de veneno estamos hechos.» 
Manuel Vicent (Comer y beber a mi manera)
Esto es lo primero que puedes leer en la contraportada de este libro de Manuel Vicent, inquietante... ¿no?

Un amigo me regaló este libro hace unos 10 años por mi cumpleaños y nunca se lo agradeceré lo suficiente. Este primer párrafo ya me hizo ser consciente de la responsabilidad que supone cocinar para alguien, y de lo íntimo y confiado que es tener el privilegio de que cocinen para ti.

Por entonces ya corría por mis venas el veneno de la cocina, y la manía de comer y beber todo lo bien que me podía permitir; probando alimentos, ingredientes y cocinas nuevas y exóticas. Pero este libro me ayudó a valorar lo que tenemos más cerca, la cocina mediterránea; el valor de los alimentos sencillos y básicos que no debemos olvidar ni obviar: un pan pan, un tomate maduro por el sol, un buen salazón... 

Ya sé que los término "cocina o dieta mediterránea" están muy manidos, manoseados por unos y otros, pero no por esto deja de ser algo legítimo y muy nuestro. 

Este libro describe recetas y preparaciones, pero también vivencias y momentos que Manuel ha vivido y disfrutado con todos los sentidos en diferentes lugares y etapas de su vida. Mi afición a los tomates secos viene de la lectura de este libro, y hablo de ellos en el siguiente entrada:
http://www.cocinaconfusion.com/2015/08/recetas-con-tomates-secos-hasta.html

Si te gusta comer, beber y leer disfrutarás página a página, bocado a bocado. Ya me cuentas... :-)

domingo, 22 de enero de 2017

Restaurante Pintxo Kalea: Culto a la madera y al fuego


Todos tenemos una atracción ancestral a la madera, que llega hasta nuestros días y además ahora está de moda; si no te lo crees sólo tienes que consultar la lista de los libros más vendidos en Amazon, donde aparece por sorpresa El libro de la Madera, un ensayo del escritor noruego Lars Mytting que nos habla del amor a la madera y de la relación casi mística que tienen los noruegos con sus bosques. En los países escandinavos la madera es casi una religión, un estilo de vida.

Pero en esta entrada quería hablar de madera y de fuego, del olor y sabor ahumado que un buen fuego de leña le da a cualquier carne, pescado o verdura. Es algo que nos atrae por instinto, y nos conecta con nuestros orígenes. El ser humano empezó a civilizarse cuando pudo controlar el fuego y cuando descubrió que los alimentos eran más digeribles y sabrosos cuando pasaban por la llama divina. Por eso, el fuego era algo tan importante en los primeros tiempos y era objeto de culto en muchas culturas.

En Pintxo Kalea se sigue el culto a la madera y al fuego, y yo me declaro un ardiente y devoto seguidor. 

Toda su cocina gira en entorno a su fuego de leña, fuego que alimentan con distintos tipos de maderas que puedes ver en su forma más "troncal" en su acogedor comedor. Yo como creyente en la madera y el fuego, contemplo con devoción esos troncos como un cristiano puede venerar al Ecce homo en una iglesia, o como un budista adora a Siddarta en un templo tibetano. Ommmmm!

Desde la misma barra puedo ver la cocina y las fogosas brasas por donde pasan generosos chuletones, plateados lomos de bacalao Skrei de temporada, voluptuosos pimientos, deliciosas setas con foie y hasta carnosos mejillones con un toque picante que los hace aún más adictivos.

Cualquier lugar de culto que se precie debe tener buen vino. La carta de vinos del Pintxo refleja una selección cuidadosa y actualizada de las denominaciones más comunes, como Ribera del Duero, Rioja, Somontano... y también cuenta con una buena representación de vinos de Alicante. Con frecuencia me dejo aconsejar y descubro nuevos vinos que abren mis horizontes vinícolas.

Para terminar la comida, siempre caigo en la misma tentación. Mi pecado es un postre que se hace llamar "¡Ahivalahostia!"; una torrija con dados de  membrillo, queso Iriazabal y helado de pacharán. Su nombre lo dice todo.

Si queréis disfrutar como un dios, sea de la religión que sea, os recomiendo la visita.

Más info en su página web en Facebook: www.facebook.com/RestaurantePintxoKalea



Pintxo de Foie micuit y Mejillones a la leña
Pintxo de Foie micuit y Mejillones a la leña

Ensalada de brotes con jamón de pato y granada
Ensalada de brotes con jamón de pato y granada

Txuletón a la leña
Txuletón a la leña

Solomillo de ternera a la leña con foie y setas
Solomillo de ternera a la leña con foie y setas

Bacalao a la leña
Bacalao a la leña

Arroz con leche con helado de mantecado
Arroz con leche con helado de mantecado

¡Ahivalahostia! - Torrija con dados de membrillo, queso Iriazabal y helado de pacharán
¡Ahivalahostia! - Torrija con dados de membrillo, queso Iriazabal y helado de pacharán 





 

jueves, 12 de enero de 2017

Restaurante Tk arabesco: Un trocito del zoco en Alicante




TK  ahora es TK arabesco.

La cocina del TK de la primera etapa era sorprendente y genial; platos muy mediterráneos elaborados con productos locales de temporada, fusionados con ingredientes propios del norte de África.

Ahora TK arabesco me sigue sorprendiendo en todos los sentidos, con una propuesta más étnica y exótica: una nueva carta llena de delicias del Magreb y un local redecorado con mucho gusto en un estilo "arabesco" muy actualizado, que se anima con la hipnótica danza del vientre en algunas noches del fin de semana.

La carta del nuevo TK arabesco cuenta con los clásicos platos de la cocina Magrebí: Cous cous, Tajín... y también con muchas preparaciones de las que nunca había oído hablar, ¡me encanta probar platos nuevos!

Todos los platos están cocinados con mucho cariño y delicadeza, confeccionados para que sean fáciles de comer y disfrutar; como ejemplo el Cous Cous, donde la carne está deshuesada y desgrasada, lista para mezclarla y degustar con el resto de ingredientes. En resumen, platos tradicionales de la cocina argelina con todo el gusto original, afinados y adaptados al paladar europeo.

Para finalizar el festival de sabores y perfumes especiados, lo adecuado es tomar un riquísimo Té verde a la menta y unos dulces árabes elaborados con sémola, almendras o dátiles endulzados con miel.

Yo disfruto mucho cada vez que voy, tanto de la comida como de la atención de Tarek y Nafissa, que son la amabilidad personificada.

Para más información podéis consultar su página en Facebook, y espero que la recomendación os resulte sabrosa... :-)


Foie mi cuit con Turrón Árabe
Foie mi cuit con Turrón Árabe

Jobis: espinacas con aceitunas, garbanzos y cominos

Cous Cous de cordero con verduras
Cous Cous de cordero con verduras

Extra de caldo y picante para el Cous Cous
Extra de caldo y picante para el Cous Cous
Tajín de Magret de pato con puré de boniato
Tajín de Magret de pato con puré de boniato

Tajín de Jarrete de cordero con orejones, ciruelas y almendras
Tajín de Jarrete de cordero con orejones, ciruelas y almendras

Té verde a la menta y pasteles
Té verde a la menta y pasteles