martes, 21 de febrero de 2017

Receta de gyozas para impacientes (y pacientes)


La gyōza (ギョウザ en japonés) es un tipo de masa rellena típica de la cocina china, que también se consume en Japón y Corea. Pueden tener muchas formas y rellenos, y se pueden hacer cocidos, al vapor o fritos.

Las probé por primera vez en un restaurante japonés de Bruselas y me encantaron. Ya se pueden encontrar con facilidad en cualquier carta de restaurante japonés o asiático. También los puedes comprar congelados en los supermercados asiáticos, pero yo prefiero cocinarlas en casa y hacerlas a mi gusto.

No pienses que no tienes tiempo para hacerlas en casa, te puedo asegurar que no te llevará más de 20 minutos en todo el proceso. Te explico a continuación como hacerlo con un pequeño atajo para hacerlas en tiempo récord. 

La masa:

Versión para pacientes

Yo compro una harina especial alta en gluten, que es la que normalmente se utiliza para este tipo de preparados; mezclo en bol 200 gr de harina con 100 gr de agua, amaso 3-5 minutos, reposo la masa 20 minutos, divido en 16 pociones y aplano en finas láminas circulares. Este proceso te llevaría un mínimo de 35-40 min.


Versión para impacientes

Para saltarte este paso puedes utilizar la masa de empanadillas en obleas que puedes encontrar en cualquier sección de refrigerados del Super. La marca Buitoni tiene dos formatos, y el tamaño más pequeño es ideal.

El relleno: 

Para 16 Gyozas necesitamos:
  • 200 gr de carne picada de cerdo
  • 50 gr de col.
  • una chalota picada finamente.
  • 2 cucharadas de soja dulce.
Mezclamos todos los elementos en un bol y dividimos la mezcla en 16 bolitas que reservamos para el plegado.


El plegado:



Para el plegado te muestro un vídeo a continuación donde se explica de forma muy sencilla:


En el siguiente enlace puedes ver otro tipo de plegados: https://www.youtube.com/watch?v=84-QPpmIleA

La cocción:

Tras plegar cada gyozas es recomendable colocarla directamente en una sartén, que previamente hemos impregnado levemente con un aceite ligero (Girasol o maíz).



Una vez organizadas en la superficie de la satén, las ponemos a fuego fuerte. Cuando la sartén ya esté bien caliente vertemos agua hasta cubrir un centímetro, tapamos y bajamos el fuego a la mitad.



Cuando veamos que el agua se ha evaporado completamente, rociamos un poco de aceite ligero (Girasol o maíz) por encima de las gyozas y dejamos que se tuesten por la base sin tapar, y subimos un poco el fuego.



Cuando veamos que la base de las gyozas está bien tostada, colocamos un plato encima de la sartén y la volteamos para que caigan directamente sobre el plato, como si se tratara de una tortilla de patata.


Para acompañar las Gyozas te recomiendo mezclar en un pequeño bol una parte de soja normal o dulce con otra parte de Mirim, una clase de vino de arroz similar al sake.


Ahora moja y disfruta de tus Gyozas... Banzai!!!





domingo, 12 de febrero de 2017

Chef's Table: Donde la vida, la cocina y el arte se funden y confunden



Los contenidos de Netflix son un verdadero festín para los foodies, y Chef's Table es el mejor ejemplo.

Esta serie documental va por su tercera temporada, que se estrena el próximo 17 de febrero, toma nota si sigues la serie. Yo estoy afilando los dientes para devorarla poco a poco.

El trailer ya está disponible y promete:


Si aún no has visto la serie intentaré abrirte el apetito con este post.

Cada episodio de la serie está dedicado a un chef, donde el creador de David Gelb ilustra con gran talento la vida y obra del homenajeado. Este director se consagró con su primer documental Jiro Dreams of Sushi donde retrató al gran maestro del Sushi Jiro Ono de 85 años.

Chef's Table nos muestra una selecciona chefs internacionales con trayectorias muy particulares y atractivas. Me da un poco de rabia que aún no han incluido a cocineros españoles, algo un poco raro dada la relevancia que tiene nuestra cocina a nivel mundial. Contamos con cocineros cuya vida da para una película de las largas...

La serie acompaña en cada episodio al chef protagonista en su día a día, recordando sus inicios, valorando su presente y proyectando su futuro. El director se centra sobre todo en reflejar la personalidad de su cocina, extrayendo poco a poco sus motivaciones y fuentes de inspiración.

La fotografía y el montaje son espectaculares. Los platos se muestran como verdaderas obras de arte: complejas y bellas estructuras llenas de colores y matices. Los restaurantes y cocinas lucen como grandiosos teatros, donde la magia y el espectáculo tiene lugar cada día a la hora del servicio.

El primer capítulo de la primera temporada está dedicado al chef Massimo Bottura, cuyo restaurante Osteria Francescana situado Módena, ha destronado este pasado año al Celler de Can Roca como el mejor restaurante del mundo, según www.theworlds50best.com. Es un inmejorable entrante. Este cocinero italiano se ha abierto paso poco a poco en la constelación culinaria mundial, sin dejar de lado sus raíces y sin olvidar sus complicados inicios.

Pero de todos los capítulos que he visto destaco el dedicado a Francis Mallman del Restaurante Patagonia Sur de Buenos Aires. Su estilo de vida es muy peculiar.

Foto: www.designlovefest.com/2015/06/watch-this

Su vida es un trasiego permanente entre la capital y la naturaleza más salvaje de su país; cocinando, bebiendo y compartiendo un buen asado y buenos vinos en plena naturaleza. Es un buen ejemplo de cómo disfrutar de la vida bocado a bocado, sorbo a sorbo, momento a momento, siendo consciente del aquí y del ahora. Esto es algo que olvidamos muchos de nosotros en el día a día.

Si te gusta la cocinar lo disfrutarás, y si cocinar te da un poco de pereza seguro que te animará a meterte más entre fogones. ;-)