viernes, 10 de julio de 2015

Tartar de salmón, sano y sabrosón



El tartar de pescado ya es una referencia frecuente en los restaurantes; es una preparación ligera y fresca, ideal para el verano.

Todos conocemos la receta clásica del steak tartar, donde el protagonista es un buen solomillo de ternera cortado a cuchillo, acompañado de alcaparras, mostaza, chalota... podéis encontrar múltiples recetas en internet. 

A partir de esta receta original, podemos crear variaciones a base de pescado. Es frecuente el tartar de atún y salmón, aderezados de múltiples formas, casi todos con ingredientes orientales: soja, wasabi, aceite de sésamo, lima... 

Yo os voy a explicar mi aliño favorito, al que he llegado después de múltiples pruebas; me gusta utilizarlo con atún, salmón o incluso bonito, que ya nos llega de temporada.

¡Espero que os guste!

Ingredientes por persona:

  • 250 gr de salmón, u otro pescado como atún o bonito.
  • 5 Fresas o fresones.
  • 1/2 Aguacate
  • 50g de Cebolla frita crujiente, la de Mercadona es bastante buena.
Para el aliño:

  • Salsa Teriyaki, la puedes encontrar ya preparada pero se puede sustituir por un chorrito de jerez dulce u Oporto.
  • Salsa de soja suave.
  • Salsa Worcestershire
  • Aceite de sésamo
Pasos a seguir:

  1. Mantener el pescado bien frío en el frigorífico mientras se prepara el aliño. 
  2. Mezclar en un bol las salsas del aliño a partes iguales con un chorrito de aceite de sésamo, y corrige las cantidades según gusto.
  3. Cortar el pescado a dados de un centímetro e introducir en el bol y mezclar con energía; reposar 3 minutos en el frigorífico.
  4. Colocar un aro de acero en un plato y hacer una primera capa de pescado, después una segunda capa con las fresas picadas y por último una capa de aguacate troceado.
  5. Retirar el aro y coronar con la cebolla frita.
  6. Acompañar con tostadas, cuanto más finas mejor. 

Truco: El pescado siempre lo compro entero, y tras limpiar bien los lomos de piel y espinas, los envuelvo en celofán y los congelo al menos durante 48 horas. De esta forma tengo siempre piezas de pescado listas para cualquier preparación, ya sea un tartar, como en este caso, como para un ceviche, sushi o sashimi. Previamente a la preparación los dejo descongelar a temperatura ambiente, de esta forma mantiene su sabor y textura.